¡Inyéctame tu mejor vacuna! Vacunas para COVID-19

Pregunta 1: Trabajo en el sector de la salud y recibí la primera dosis de la vacuna de COVID-19. Después de recibir la inyección, descubrí que estaba embarazada. Cambié de trabajo para no correr más riesgos. ¿Debería recibir la segunda vacuna?

Pregunta 2: Estoy –extrayendo leche materna  y se supone que debo ponerme la vacuna de COVID-19. Sé que no hay mucho que decir sobre la vacuna de COVID-19, pero me pregunto si recomendaría recibirla o no.

Estas son solo una muestra de las preguntas que hemos recibido de personas que están tratando de tomar las mejores decisiones por sí mismas durante el embarazo y la lactancia. Hacer malabarismos con toda la información puede ser abrumador. Las preocupaciones sobre la rapidez con la que la vacuna llegó al mercado y la falta de datos sobre las personas embarazadas y lactantes ha provocado una gran incertidumbre. Bueno, es para situaciones como estas que MotherToBaby existe. Estamos aquí para ayudar, así que hagámoslo.

Primero, ¿es -confiable la vacuna de COVID-19, ya que llegó al mercado tan rápido?

Hay muchas razones por las que la vacuna pudo llegar al mercado en un corto período de tiempo. Una de las razones se debe a los avances médicos en el desarrollo de vacunas que permitieron a los investigadores desarrollar la vacuna en un período de tiempo más corto que las vacunas tradicionales. La tecnología utilizada para desarrollar las vacunas COVID-19 (ARNm) de Pfizer y Moderna no era nueva y existe desde hace algún tiempo. Si bien estas son las primeras vacunas en el mercado que utilizan tecnología de ARNm, el ARNm se estaba utilizado para estudiar otros virus. En segundo lugar, debido a los esfuerzos de colaboración, China rápidamente compartió información genética sobre el virus COVID-19, por lo que los científicos pudieron comenzar a trabajar en vacunas bastante pronto.

Es importante destacar que los criterios para evaluar la seguridad de las vacunas no cambiaron y debían cumplirse independientemente de la pandemia. De acuerdo con el Dr. Anthony Fauci, un respetado experto en enfermedades infecciosas y director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas, el proceso ha sido transparente e independiente de la influencia de las empresas farmacéuticas o la política. Cada ensayo de vacuna tenía una junta de científicos de monitoreo de datos y seguridad que revisaba los datos independientemente de cualquier influencia de las compañías farmacéuticas. Una vez que los datos cumplieron con los requisitos de la junta, las empresas enviaron los datos a la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos) y un grupo «principal» de científicos junto con su comité asesor trabajaron juntos para asegurarse de que los datos cumplieran con los estándares requeridos. El proceso fue transparente e independiente y los datos son publicos. Debido a que COVID-19 es tan contagioso y generalizado, no pasó mucho tiempo para ver si la vacuna era efectiva en aquellos que se vacunaron voluntariamente. No hubieron omisiones; todavía era un proceso minucioso llevar una vacuna al mercado que fuera confiable y eficaz.

¿Afectará mi capacidad para quedar embarazada?

Las preocupaciones sobre el impacto de las vacunas en la fertilidad se generaron por informes falsos en las redes sociales que afirmaban que la vacuna haría que el cuerpo atacara falsamente una proteína que se necesita para unir la placenta al útero y luego desarrollarse adecuadamente. Esto es falso porque la vacuna de COVID-19 activa el sistema inmunológico del cuerpo para combatir la proteína específica en la superficie del coronavirus. Es una respuesta dirigida contra el coronavirus y no contra otras partes del cuerpo. Por lo tanto, no afectará la fertilidad, incluidos aquellos que se someten a métodos de fertilización in vitro (FIV). De hecho, 23 mujeres que participaron en los ensayos, quedaron embarazadas. Solo una persona sufrió una pérdida de embarazo y no recibió la vacuna sino el placebo.

¿Es la vacuna segura para mujeres embarazadas y en período de lactancia?

Mientras no existen datos de seguridad específicos para el uso de la vacuna durante el embarazo y la lactancia, el Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos (ACOG) recomienda que las vacunas de COVID-19 sean disponibles a personas embarazadas o lactantes que cumplen con los criterios de vacunación basados en los ACIP- (Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización) grupos prioritarios recomendados, sin restringir. Según el historial de otras vacunas similares (inactivadas) durante el embarazo y la lactancia, los expertos no creen que las vacunas de ARNm (como las vacunas Pfizer y Moderna) aumenten el riesgo de daño para el feto o los bebés. Se recomienda que hable con su proveedor de atención médica sobre los riesgos y beneficios de recibir la vacuna durante el embarazo.

¿La vacuna causa efectos secundarios graves?

Ha habido afirmaciones en las redes sociales de que el virus puede causar temblores y convulsiones graves a partir de videos muy convincentes y que el gobierno no está diciendo la verdad sobre la seguridad de las vacunas. Los Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades (CDC) y la FDA informan que los efectos secundarios más comunes son dolor donde se inyecta la vacuna, dolores corporales, dolores de cabeza o fiebre. Estos síntomas generalmente no duran más de dos días. Si duran más, puede llamar a su médico. Con respecto a los temblores y convulsiones, hasta ahora se han administrado más de 51 millones de dosis de la vacuna en todo el mundo y los datos no han identificado estos síntomas como efectos secundarios de la vacuna.

Usted se puede informar de los efectos secundarios y reacciones utilizando cualquiera de estos sistemas:

    • V-safe es una nueva herramienta de salud posterior a la vacunación para smartphones y personas que reciben vacunas COVID-19.

Después de recibir la vacuna, sigue siendo importante usar mascarillas, lavarse las manos y distanciarse socialmente. La vacuna no lo hace inmune, pero ayuda a su cuerpo a combatir los efectos para darle la oportunidad de combatirlo si se infecta. Por lo tanto, siga todas las pautas después de recibir la inyección.

Mitos sobre la vacuna

He escuchado muchas falsedades que circulan en las redes sociales y muchos de mis amigos y familiares han cuestionado la posibilidad de vacunarse, incluidas, entre otras:

  • • Recibir la vacuna le da COVID-19
  • • La vacuna de COVID-19 ingresa a las células y cambia su ADN
  • • La vacuna de COVID-19 fue desarrollada con o contiene sustancias controversiales como implantes, microchips o dispositivos de rastreo.
  • • Más personas morirán por los efectos secundarios de la vacuna que por el virus.

Estas afirmaciones no tienen base de hecho; Consulte estos recursos para obtener más información: Mitos de la vacuna de COVID-19 Desmentidos y Vacunas de COVID-19: Mito versus realidad.

Obtenga información de instituciones o recursos científicos confiables como la FDA, CDC, ACOG, Mayo Clinic, John Hopkins, Harvard Med o aquellas que terminan en .org o .edu.

MotherToBaby también tiene una página web dedicada a COVID-19 y la vacuna, llena de información y recursos que puede revisar para personas embarazadas y lactantes: COVID 19: Lo que necesita saber (disponible sólo en inglés).

Además, MotherToBaby está haciendo todo lo posible para recopilar información para las personas embarazadas y lactantes mediante la realización de estudios. Si está embarazada y dio positivo en la prueba de COVID-19, considere inscribirse en nuestro estudio observacional. No se le pedirá que tome ni cambie ningún medicamento y podrá participar desde la comodidad de su hogar.

La Moraleja

En general, ya sea que esté planeando un embarazo, este embarazada o amamantando, según el historial de otras vacunas, no debe tener miedo de recibir la vacuna COVID-19. Los datos de los ensayos clínicos han sido alentadores y no ha habido omisiones. Busque asesoramiento médico sólido de recursos confiables. El objetivo de la vacuna es protegerlo y no dañarlo.

Entonces, si toma la decisión de recibir la vacuna COVID-19, arremangue sus mangas con confianza y diga: ¡Inyectame tu mejor vacuna!


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Me encanta mi trabajo. Como especialista en información de teratología, proporciono la información más actualizada sobre las exposiciones durante el embarazo, la lactancia, antes del embarazo o en casos de adopción. A lo largo de los años, me han hecho preguntas sobre tinte para el cabello, heroína y muchas cosas en medio. Nunca pensé que recibiría preguntas de varias personas sobre la exposición a gas lacrimógeno y spray de pimienta durante el embarazo. Pero aquí estamos.

Las protestas que están ocurriendo en muchas ciudades de los Estados Unidos en este momento están resultando en la exposición a agentes antidisturbios como el gas lacrimógeno y spray de pimienta. Incluso si las mujeres que sí saben que están embarazadas no participan en una protesta, alrededor del 50% de los embarazos en los Estados Unidos son imprevistos. Esto significa que algunas mujeres que están participando en las protestas pueden ni siquiera saber que están embarazadas en el momento de la exposición.

Se nos han preguntado sobre estas exposiciones comunes relacionadas con las protestas:

Gas Lacrimógeno

Hay varios productos químicos en los gases lacrimógenos. Estos pueden causar lagrimeo de los ojos, irritación de las membranas mucosas, tos, dificultad para respirar e irritación en la piel. Un producto químico común en el gas lacrimógeno se llama 2-cloroobenzalmalononitrilo (también llamado o-clorobencilideno malononitrilo o CS para abreviar).

En cada embarazo, una mujer comienza con un 3-5% de probabilidades de tener un bebé con un defecto de nacimiento. Esto se llama su riesgo imprevisto. Sobre la base de la muy limitada información que tenemos, no se espera que la exposición al gas CS aumente la probabilidad de defectos de nacimiento más allá del riesgo imprevisto. Un informe que examinó la exposición a la CS no encontró aumentos importantes en abortos espontáneos, mortinato, o defectos de nacimiento.

Spray de Pimienta

El ingrediente activo en el spray de pimienta es la capsaicina, un producto químico que proviene de los chiles. Los efectos de la exposición a los espráis de pimienta pueden incluir irritación de los ojos, la piel y las membranas mucosas, tos, y dificultad para respirar o hablar. Al igual que el gas lacrimógeno, hay información muy limitada sobre el uso de la capsaicina en el embarazo, y según lo que sabemos, no se espera que aumente la posibilidad de defectos de nacimiento más allá del riesgo de fondo.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) tienen más información (en inglés) sobre los agentes antidisturbios como gases lacrimógenos y spray pimienta, así como consejos sobre cómo puede protegerse y qué hacer si está expuesto.

Trauma

El traumatismo puede ser causado por lesiones físicas, como ser golpeado (por una mano o puño o por objetos como un bastón o una bala de goma) o por caerse. El trauma también puede ser psicológico, lo cual puede originarse de la violencia o el estrés mental/emocional. Hay informes individuales de bebés nacidos con y sin defectos de nacimiento después del trauma. Los resultados del embarazo pueden diferir según el tipo de trauma experimentado y en función de la gravedad del trauma. Nuestra hoja informativa sobre trauma tiene más información.

Estrés

Para la mayoría de nosotros, el estrés es parte de la vida «normal.» Sin embargo, el mundo está cualquier cosa menos normal en este momento. Si bien es poco probable que el estrés por sí solo aumente la probabilidad de defectos de nacimiento, estar bajo mucho estrés con el tiempo puede afectar su salud y bienestar. El estrés puede aumentar la probabilidad de desarrollar condiciones como la presión arterial alta o la depresión. Si ya tiene problemas médicos, el estrés puede empeorarlos. Si el estrés está causándole algún problema médico, se sugiere que hable con su proveedor de salud. Puede encontrar más información sobre el estrés durante el embarazo y la lactancia en nuestra hoja informativa.

COVID-19

A medida que las multitudes se reúnen, es importante practicar el distanciamiento social y otras técnicas de seguridad para prevenir la propagación de COVID-19. Por favor visite nuestra hoja informativa de MotherToBaby sobre COVID-19 en el embarazo para obtener información reciente.

Por supuesto, se sugiere que las mujeres embarazadas minimicen estas exposiciones tanto como sea posible. Sin embargo, a veces es inevitable. Sepa que incluso durante estos tiempos difíciles, si usted tiene preguntas para nosotros en MotherToBaby, estamos aquí para responderlas lo mejor que podamos.

Estamos todos juntos en esto. Por favor, estén a salvo ahí fuera.


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Si usted es una atleta y / o tiene un estilo de vida físicamente activa, es posible que se haya preguntado: «¿Debería cambiar mi rutina de ejercicios durante el embarazo y la lactancia?» Como ex atleta de la división 1 y ahora especialista en información de teratología, yo sí, de seguro. Es posible que haya visto informes de noticias sobre atletas profesionales que entrenaron y compitieron al más alto nivel durante al menos algún tiempo durante o poco después de sus embarazos. Serena Williams ganó el Torneo Abierto de Australia mientras estaba embarazada con 8 semanas; Alysia Montano corrió la carrera de 800 metros en un encuentro nacional en su tercer trimestre y Allyson Felix ganó una medalla de oro en el Campeonato Mundial en pista a solo 10 meses después del parto, rompiendo el récord mundial por la cantidad de medallas de oro ganadas en campeonatos mundiales. Al mismo tiempo, es posible que ha escuchado inquietudes que la actividad física vigorosa / ejercicio extenuante puede perjudiciar un embarazo. Entonces, ¿qué se recomienda realmente para las mujeres embarazadas que tienen un estilo de vida físicamente muy activo?

El ejercicio intenso y el embarazo

Los beneficios del ejercicio

En general, el ejercicio es un elemento esencial de un estilo de vida saludable y se fomenta durante el embarazo como un componente de salud óptima. Las mujeres que realizaban actividades aeróbicas de alta intensidad con frecuencia o que eran físicamente activas antes del embarazo pueden continuar estas actividades durante y después del embarazo. Los estudios muestran muchos beneficios: reduce el riesgo de aumento de peso excesivo, parto prematuro, bajo peso al nacer, riesgo de cesárea y desarrollo de diabetes y alta presión durante el embarazo. Además, la actividad física también puede ayudar con los dolores y molestias del embarazo y reducir el riesgo de depresión posparto. No se ha comprobado que la actividad física pueda causar aborto espontáneo, parto prematuro o problemas de crecimiento en mujeres con embarazos sin complicaciones.

Mientras el ejercicio durante el embarazo está asociado con riesgos mínimos, algunos cambios en su rutina podrán ser necesarios debido a los cambios normales del cuerpo durante el embarazo. Consulte con su proveedor de atención médica para determinar si necesita ajustar su rutina de ejercicios y cómo debe hacerlo. Esto es aún más importante para las mujeres que tienen condiciones de salud preexistentes.

Nivel y duración de la actividad

Es importante que escuche a su cuerpo durante el embarazo. Cada embarazo y cada mujer embarazada es diferente. El cuerpo pasa por muchos cambios durante el embarazo: el volumen de sangre aumenta, su corazón late más fuerte, la frecuencia cardíaca aumenta y la capacidad aeróbica (nivel de condición física) disminuye. Además, muchas mujeres experimentan náuseas y fatiga durante el embarazo, lo que dificulta el mantenimiento de los niveles de ejercicio anteriores, sin mencionar la nutrición y la hidratación adecuadas. Escuche a su cuerpo y no lo empuje más allá de sus límites.

Es difícil comparar el ejercicio vigoroso / extenuante entre individuos. Para un corredor de maratones, el trotar 10 millas puede parecer pan comido pero podría ser extremadamente difícil para un levantador de pesas olímpico. Por esta razón, la actividad «vigorosa» se define con mayor frecuencia como máximo hasta el 85% de la capacidad. Mientras el esfuerzo máximo es difícil de medir, la capacidad a menudo se describe en términos de frecuencia cardíaca materna.

Otra forma de verificar su nivel de intensidad es la «prueba de platica». Si esta respirando con dificultad pero aún puede mantener una conversación fácilmente, pero no puede cantar, es una intensidad moderada. Una actividad se consideraría vigorosa si solo puede decir unas pocas palabras antes de hacer una pausa para respirar.

Si tenía la costumbre de hacer ejercicio de intensidad vigorosa o estaba físicamente activa antes de su embarazo, el ejercicio vigoroso parece estar bien para la mayoría de las mujeres sanas. Sin embargo, existe información limitada sobre las personas que superan la capacidad aceptada del 85% y no se ha establecido un nivel superior de intensidad de ejercicio «seguro».

En general, se recomienda hacer ejercicio 30-60 minutos 3-4 veces por semana o diario.

Qué considerar al hacer ejercicio

  • Continua con el esfuerzo al que su cuerpo está acostumbrado. Si está acostumbrada a correr largas distancias, el embarazo no es el momento de convertirse en un levantador de pesas y viceversa.
  • Manténgase hidratada. Beba muchos líquidos antes, durante y después del ejercicio.
  • Evite el sobrecalentamiento. Incluso si está acostumbrada a hacer ejercicio en un calor de 90 grados con un 70% de humedad, es posible que deba buscar un método alternativo, como los gimnasios con aire acondicionado. No use baños de vapor, jacuzzis y sauna.
  • Evite los ejercicios que requieren que se acueste boca arriba en el segundo y tercer trimestre de su embarazo porque esto permite que fluya menos sangre hacia su útero.
  • No practique deportes en los que pueda caerse o lesionarse, ni deportes en los que pueda ser golpeada por una pelota rápida.
  • Reduzca la carga de peso. Hay datos limitados sobre los efectos del entrenamiento de resistencia (por ejemplo, levantamiento de pesas) en el embarazo. Existe la preocupación de que contener la respiración durante los levantamientos pesados posiblemente pueda hacer que la frecuencia cardíaca del bebé disminuya. Debido a esto, es posible que deba reducir la carga de resistencia.
  • Permita suficiente tiempo para que su cuerpo se recupere después de cada sesión de entrenamiento.
  • Asegure de tener suficiente ingesta calórica. Si participa regularmente en ejercicio de intensidad vigorosa, es probable que tenga que ajustar su consumo de calorías para permitir el aumento de peso adecuado para su embarazo.
  • Continúe alimentando su cuerpo. El ejercicio prolongado de alta intensidad puede ocasionar niveles bajos de azúcar en la sangre. Asegure de alimentar su cuerpo si planea hacer ejercicio durante más de 45 minutos.
  • Consulte con su proveedor de atención médica antes de continuar con cualquier suplemento, como los batidos de proteínas, antes del entrenamiento. Además, vea nuestro blog de MotherToBaby sobre este tema aquí.
  • Deje de hacer ejercicio si se siente mareada, tiene dolor de cabeza, tiene dolor en el pecho, dolor o hinchazón en las pantorrillas, calambres musculares, o experimenta sangrado vaginal, pérdida de líquido, contracciones o falta de aliento antes del esfuerzo. Llame a su proveedor de atención médica si tiene alguna inquietud.

Posparto y lactancia

En general, el ejercicio se puede reanudar gradualmente después del parto tan pronto como sea médicamente seguro; consulte con su proveedor de atención médica. Esto puede depender del modo de parto (cesárea versus parto vaginal) y cualquier problema de salud o complicaciones adicionales. El momento en que se puede reanudar el ejercicio varía entre las mujeres, y algunas pueden comenzar a hacer ejercicio unos días después del parto.

No se ha demostrado que el ejercicio regular afecte la producción o la calidad de la leche materna y tampoco se ha observado que afecte el crecimiento del bebé. Es extremadamente importante mantenerse hidratada durante la lactancia, especialmente cuando hace ejercicio regularmente. Todas las mujeres que están amamantando también deben centrarse en la cantidad correcta de ingesta calórica que puede variar según el nivel de actividad.

La conclusión es que todos somos atletas diferentes y todos tendremos necesidades diferentes durante el embarazo y el período posparto. No existe una receta de «talla única» para hacer ejercicio vigoroso durante el embarazo. Lo mejor que puede hacer es consultar con su proveedor de atención médica con frecuencia y escuchar a su cuerpo. Para obtener más información, consulte nuestra hoja informativa de MotherToBaby sobre el ejercicio.