En cada embarazo, las mujeres tienen del 3 al 5 por ciento de probabilidad de tener un bebé con malformaciones congénitas. Esto es llamado su riesgo imprevisible. Esta hoja habla sobre si la exposición al citomegalovirus (CMV) podría aumentar el riesgo de malformaciones congénitas más allá del riesgo imprevisible. Esta información no deberá usarse como un sustituto del cuidado médico o los consejos de su proveedor de salud.

¿Qué es el citomegalovirus (CMV)?

El CMV es un virus herpes común. CMV puede infectar a personas de todas las edades. Más de la mitad (más del 50%) de los estadounidenses tienen CMV a la edad de 40 años; Y 1 de cada 3 niños tiene la infección a los 5 años de edad. Una vez que el virus entra en el cuerpo se queda allí para toda la vida y un sistema inmunológico saludable por lo general mantiene el virus bajo control. La mayoría de las personas infectadas con CMV nunca presentará ningún síntoma. Cuando se infectan por primera vez, un número muy pequeño de adultos puede presentar síntomas como fiebre, sensación de cansancio y dolores musculares.

¿Cómo se contrae el citomegalovirus (CMV)?

El CMV es transmitdo de una persona a otra a través del contacto con saliva, semen, fluidos vaginales, sangre, orina, lágrimas, heces o leche materna. CMV es un virus común para que cualquiera pueda ser expuesto. Sin embargo, la evidencia sugiere que el contacto cercano con niños menores de tres años de edad es una forma común de infectarse. El contacto cercano se refiere a actividades tales como cambiar pañales y besos.

¿Qué es el citomegalovirus congénito (CMV congénito)?

Las mujeres embarazadas con una infección por CMV por primera vez (“infección primaria”), una reactivación del CMV (el virus “se despierta” y se vuelve activo) durante el embarazo, o aquellos que están expuestos a una nueva cepa tienen una pequeña posibilidad de pasar el virus al bebé en desarrollo. Esto es llamado CMV congénito.

El CMV congénito es la principal causa viral de la discapacidad del desarrollo y la causa no genética principal de la pérdida auditiva. Otras características del CMV congénito pueden incluir problemas de visión, incluyendo ceguera, ictericia (piel y ojos amarillos), hígado agrandado, bazo agrandado, bajo peso al nacer y tamaño pequeño de la cabeza. Problemas neurológicos (problema con el sistema nervioso) y retrasos en el desarrollo del movimiento físico se puede ver con el CMV congénito. También se ha reportado un alto riesgo de pérdida del embarazo.

¿Si yo tuve CMV antes de quedar embarazada es mi futuro embarazo protegido de malformaciones congénitas relacionados con CMV?

Con algunos otros virus, tener una infección antes de un embarazo puede dar a las mujeres sanas inmunidad para desarrollar la infección de nuevo; dando protección contra una nueva infección, similar a cómo funciona una vacuna. Sin embargo, con el CMV, la exposición pasada no es tan protectora.

Estoy embarazada y acabo de descubrir que tengo CMV. ¿Tendrá mi bebé una más alta probabilidad de problemas?

Cuando una mujer tiene una infección primaria por CMV durante el embarazo, la probabilidad de que pase la infección a su bebé está entre el 30% y el 50%. Sin embargo, no todos estos embarazos serán afectados por malformaciones congénitas. De los nacidos con la infección, alrededor del 1-10% tendrán síntomas al nacer. Sin embargo, los efectos a largo plazo tales como la pérdida de la audición y problemas de aprendizaje todavía pueden ocurrir en el 10-15% de los bebés infectados que no muestran síntomas al nacer.

Para las mujeres embarazadas que reciben una reactivación de una infección de edad, la posibilidad de pasar la infección al bebé en desarrollo se piensa que es mucho menor que con una infección primaria.

Si la infección por CMV ocurre en el primer trimestre, las posibilidades de que el cerebro, el oído y la visión serán afectados son más altas que si la exposición ocurre en la segunda mitad del embarazo.

Trabajo en una guardería o tengo niños pequeños en casa. ¿Qué medidas puedo tomar para ayudar a prevenir la infección?

El contacto cercano con niños menores de tres años aumenta la posibilidad de exposición al CMV. La mejor manera de prevenir la infección es practicar una buena higiene, particularmente el lavado adecuado de las manos. Un estudio intervencionista en mujeres embarazadas que nunca habían tenido una infección por CMV encontró que enseñar acerca de una buena higiene (y practicar una buena higiene) redujo el riesgo de infección con CMV comparado con las mujeres quienes no enseñaron la misma información. Lávese las manos después de cambiar los pañales y después del contacto con la orina, las heces o la saliva. También, limpiando los juguetes, cochecitos, sillas altas y otras superficies donde los niños juegan y ponen sus manos o saliva. Trate de evitar besando boca a boca con los niños en la guardería. No comparta alimentos, bebidas o utensilios para comer. Por último, las mujeres que tienen más de una pareja sexual deben usar condones de látex durante las relaciones sexuales.

¿Cómo puedo saber si estoy infectado con CMV?

Si una mujer no está segura acerca de su estado de CMV, puede pedirle a su proveedor de salud una prueba de CMV IgM e IgG prueba de anticuerpos. En los Estados Unidos, la prueba de protección de CMV no se ofrece comúnmente a las mujeres embarazadas o no embarazadas.

¿Cómo puedo saber si mi bebé ha estado infectado con CMV durante mi embarazo?

Algunos bebés que han sido infectados con CMV mostrarán signos de problemas en el ultrasonido, tales como crecimiento lento, tamaño de cabeza pequeño, placenta grande, y las diferencias en ciertas estructuras en el cerebro. Sin embargo, muchos bebés con CMV congénito no mostrarán ningún signo de infección en el ultrasonido.

Si su proveedor de salud sospecha problemas relacionados con CMV, pueden discutir la opción de una amniocentesis. La amniocentesis prueba el líquido alrededor del bebé (el líquido amniótico) y busca signos del virus. Su proveedor de salud puede discutir los riesgos y beneficios de obtener esta prueba.

Si se sospecha que un bebé tiene CMV después del nacimiento, se pueden hacer pruebas de saliva, orina o sangre.

Estoy embarazada y tengo una infección por CMV. ¿Hay alguna manera de ayudar a mi bebé para que no salga infectado?

En este momento, no hay ningún tratamiento que se sabe para prevenir la infección antes del nacimiento.

¿Hay alguna manera de tratar el CMV congénito?

No hay tratamiento que prevenga completamente todos los síntomas o efectos a largo plazo del CMV congénito. Sin embargo, los recién nacidos con CMV que reciben un medicamento antiviral podrían tener más baja probabilidad de pérdida de audición, enfermedad ocular y problemas de aprendizaje.

¿Puedo amamantar si tengo una infección por CMV?

Es aconsejado a las mujeres que amamanten si el bebé está a término completo y saludable. Los bebés a término completo quienes se infectaron con CMV a través de la leche materna usualmente no se enferman seriamente. Los bebés prematuros nacidos antes de 30 semanas y menos de 1500 g (aproximadamente 3.3 libras) pueden tener más alto riesgo de contraer una infección por CMV sintomática por medio de la lactancia. Hable con los proveedores de salud de su bebé si está amamantando y tiene CMV.

¿Qué hay si el padre del bebé tiene una infección por CMV?

Un padre no puede transmitir una infección por CMV directamente a un bebé durante el embarazo. Sin embargo, dado que el CMV puede propagarse por relaciones sexuales, debe usar un condón de látex si está embarazada y sabe que su pareja ha sido recientemente infectada. En general, las exposiciones que los padres tienen son improbables que aumenten los riesgos a un embarazo. Para obtener más información, consulte la hoja de información de MotherToBaby Exposiciones paternales y embarazo en https://mothertobaby.org/es/fact-sheets/exposiciones-paternas/.

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