En cada embarazo, las mujeres tienen del 3 al 5 por ciento de probabilidad de tener un bebé con malformaciones congénitas. Esto es llamado su riesgo imprevisible. Esta hoja habla sobre si la exposición a la toxoplasmosis podría aumentar el riesgo de malformaciones congénitas más allá del riesgo imprevisible. Esta información no deberá usarse como un sustituto del cuidado médico o los consejos de su proveedor de salud.

¿Qué es la toxoplasmosis?

La toxoplasmosis es una infección causada por el parásito Toxoplasma gondii. Usted puede contraerlo comiendo la carne infectada que no ha sido cocinada correctamente, agua potable que está contaminada, o por el manejo de las heces del suelo o del gato que contienen el parásito. Aunque la mayoría de los adultos no tienen síntomas si están infectados, algunas personas pueden tener inflamación de los ganglios linfáticos, fiebre, dolor de cabeza o dolor muscular (síntomas similares a la gripe). En la mayoría de los casos, una vez que usted ha tenido la toxoplasmosis, usted no puede tenerla otra vez.

¿Cómo puedo averiguar si estoy en riesgo de tener toxoplasmosis?

Alrededor del 65% al 85% de las mujeres embarazadas en los Estados Unidos están en riesgo de infección por la toxoplasmosis. Las mujeres quienes recientemente han adoptado un gato o tienen gatos que viven afuera, comen carne poco cocida, jardín, o quienes han tenido una reciente tipo de enfermedad mononucleosis están en alto riesgo.

Un análisis de sangre puede determinar si alguna vez ha tenido la toxoplasmosis. Idealmente, la prueba de la toxoplasmosis debe hacerse antes de quedar embarazada. Si se identifica una infección durante el embarazo, se puede necesitar más de una prueba para ver si la infección es reciente o antigua. Hable con su proveedor de salud si tiene inquietudes y desea aprender acerca de las pruebas.

¿Qué precauciones puedo tomar para evitar una infección?

La Toxoplasma gondii puede ser encontrada en la carne cruda o no bien cocida, en los huevos crudos y en la leche no pasteurizada. Los gatos que comen carne cruda o los roedores pueden infectarse. Una vez infectado, el gato puede arrojar el parásito en las heces por hasta dos semanas. Los huevos del Toxoplasma gondii pueden vivir en las heces enterradas de los gatos en el suelo hasta 18 meses. Para evitar la infección, las mujeres embarazadas deben:

  • Cocinar la carne hasta que ya no esté rosada y los jugos salgan claros. Se debe usar un termómetro de alimentos para medir la temperatura interna de la carne cocida para asegurarse de que la carne esté completamente cocida.
  • Lavar las tablas de cortar, los platos, los mostradores y los utensilios con agua caliente jabonosa después de cualquier contacto con la carne cruda, los mariscos, o las frutas y las verduras sin lavar.
  • Lavarse las manos cuidadosamente después de haber tocado la carne cruda, frutas, verduras y la tierra.
  • Lavar todas las frutas y verduras. Pelar frutas y verduras también ayuda a reducir el riesgo de exposición.
  • No tocar las heces de gato o use guantes si cambia de litro de gato y lave inmediatamente las manos.
  • No dar de comer carne cruda a los gatos.

Tuve una infección de toxoplasmosis hace dos años y estoy ahora embarazada. ¿Está mi bebé en riesgo?

La infección en un bebé en desarrollo solamente sucede cuando la madre tiene una infección activa durante el embarazo. Por lo general, no hay un alto riesgo al bebé cuando la toxoplasmosis ocurre más de seis meses antes de la concepción. Si usted tuvo la toxoplasmosis en el pasado, generalmente está usted inmune, lo que significa que su bebé no corre riesgo. Si usted tiene un sistema inmune débil, como SIDA, usted puede desarrollar otra infección activa.

Estoy embarazada y recientemente he sido infectada con la toxoplasmosis. ¿Está mi bebé en riesgo?

Es conocido que el parásito de la toxoplasmosis cruza la placenta. En el 20% de los casos en que una mujer embarazada tiene toxoplasmosis, el bebé también es infectado. Se dice que los infantes que se infectan durante el embarazo tienen una infección de “toxoplasmosis congénita.” En los Estados Unidos, entre 400 y 4000 bebés nacen con toxoplasmosis cada año. Algunos infantes con toxoplasmosis congénita tendrán problemas médicos que incluyen problemas con el cerebro, vista, corazón, riñones, sangre, hígado o baso. Los efectos a largo plazo pueden incluir, ataques epilépticos, retrazo mental, parálisis cerebral, sordera y ceguera. Muchos bebés infectados no tendrán problemas al nacer, pero deben ser seguidos por su proveedor de salud durante varios años después del nacimiento, ya que las complicaciones no siempre comienzan al nacer. También se han reportado abortos espontáneos o mortinatos.

Cuando la madre está infectada durante el primer trimestre, el riesgo de que el bebé se infecte es del 10-15%. Este es también el momento en gestación cuando el bebé está en un alto riesgo de problemas graves de la infección. Cuando la madre está infectada al final del embarazo, la probabilidad de que el bebé tenga problemas severos es muy pequeña.

Si mi bebé nace sin ningún síntoma de toxoplasmosis congénita, ¿significa esto que la infección por toxoplasmosis durante el embarazo no tuvo ningún efecto?

Los bebés con toxoplasmosis congénita por lo general no aparecen diferentes al nacer. Sin embargo, estudios a largo plazo muestran que hasta 90 por ciento desarrollan problemas como pérdida de visión, pérdida de audición o retrasos en el desarrollo. Estos síntomas pueden ocurrir meses o incluso varios años después del nacimiento. Por esta razón, los niños con toxoplasmosis congénita deben ser tratados por la infección durante el primer año de vida y luego deben ser revisados periódicamente para detectar problemas.

¿Cómo puedo averiguar si mi bebé se ha infectado con toxoplasmosis?

Si usted ha sido recientemente infectada, el líquido alrededor del bebé o sangre fetal puede ser probado para la infección durante el embarazo. Sin embargo, si el bebé está infectado, estas pruebas no pueden indicarle la gravedad de la infección. Alrededor de un tercio de los bebés con toxoplasmosis congénita tendrá un problema que puede ser visto en el ultrasonido. Después del nacimiento, se puede realizar un análisis de sangre en el bebé para determinar si el bebé está infectado.

¿Existe algún tratamiento para la toxoplasmosis durante el embarazo?

La infección materna de toxoplasmosis se puede tratar. La identificación y tratamiento temprano pueden reducir la posibilidad de que el bebé se infecte. Si el bebé ya se ha infectado, un tratamiento con otros medicamentos podrán hacer que la enfermedad del bebé sea menos severa. Su proveedor de salud podrá hablarle sobre opciones de tratamientos específicos.

Si he tenido toxoplasmosis en el pasado, ¿debo evitar amamantar a mi bebé?

No. Amamantar a su bebé le ofrece muchos beneficios alimenticios y de salud. Ya que la mayoría de las mujeres con toxoplasmosis desarrollarán una inmunidad al parásito, es muy poco probable que la toxoplasmosis se pase por la leche materna. Asegúrese de hablar con su médico acerca de todas sus preguntas sobre la lactancia.

¿Debo preocuparme si el padre de mi bebé tiene toxoplasmosis mientras estoy embarazada o amamantando?

No. Un padre no puede pasar toxoplasmosis a usted o al bebé. Para información general sobre las exposiciones que tienen los padres, por favor vea la hoja informativa de MotherToBaby Exposiciones Paternas y el Embarazo en http://mothertobaby.wpengine.com/es/fact-sheets/exposiciones-paternas/pdf/.

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